Desde la Asamblea por un MAR LIBRE de petroleras nos sumamos a ésta acción que tendrá lugar en todo el mundo, contra las políticas económicas, productivas y energéticas que intensifican el cambio climático.
Nos convocamos EN DEFENSA DEL MAR, y para oponernos a todos los proyectos extractivistas porque atentan contra la vida.
El extractivismo encarna la profundización de este sistema, en el que las corporaciones se siguen enriqueciendo a costa de la explotación del pueblo, y de la apropiación y destrucción de los bienes comunes, convertidos en meras mercancías. Su matriz saqueadora y contaminante se extiende a lo largo y a lo ancho de todo el Abya Yala, generando daños irreparables en los territorios y las comunidades que los habitamos.
Nos han convertido en zonas de sacrificio, abastecedoras de materias primas que requiere el capitalismo global para sostener su reproducción. El saqueo se sustenta en las políticas de entrega impulsadas desde los distintos gobiernos de turno, que sin diferencias y sin grietas siguen apostando a la extracción y la expoliación de los bienes comunes para generar las divisas que sostengan sus acuerdos con los organismos de crédito internacional.
Ante una crisis ecológica innegable que se evidencia trágicamente en todo el planeta, las corporaciones petroleras junto a los estados nacionales siguen ampliando la frontera hidrocarburífera, utilizando métodos de extracción de petróleo y gas cada vez más extremos, costosos y contaminantes. Por eso decimos: El extractivismo petrolero pone en riesgo la soberanía energética, alimentaria y territorial de los pueblos, así como nuestra supervivencia.
Argentina no es la excepción. Hoy, grandes petroleras como Equinor, YPF, Shell, Total, BP, Exxon, entre otras, son parte del entramado extractivista que se repartió nuestro mar para realizar exploración sísmica en búsqueda de hidrocarburos en aguas profundas y ultraprofundas, a lo largo de la plataforma continental argentina. Y más aun, el Estado Nacional está impulsando una Ley para la promoción de las inversiones hidrocarburíferas que, de aprobarse, significará la sentencia de muerte de nuestros territorios.
Es extensa la evidencia sobre los impactos socioambientales que genera la actividad petrolera costa afuera, con grandes probabilidades de accidentes y derrames, debido a las condiciones extremas que se dan en el mar. Por otro lado, las actividades económicas, culturales y recreativas relacionadas con el mar son afectadas, causando un daño irreparable en todas las ciudades y pueblos costeros.
Los océanos son fuente de vida y de alimentos, contribuyen en la regulación del clima del planeta y almacenan más CO2 que la superficie ocupada por tierra. La voracidad capitalista está provocando cambios significativos en los ecosistemas marinos y los servicios ecosistémicos que el mar provee. Esto impacta directamente en el aumento de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmosfera, con el consecuente crecimiento exponencial del calentamiento global. La explotación de hidrocarburos offshore impulsado por las corporaciones y el gobierno, generarán un daño irremediable sobre la vida marina, además de profundizar la matriz energética fósil responsable del cambio climático.
Pero para frenar esta crisis climática y ecosistemica no alcanza con impedir el avance de los proyectos de explotación de hidrocarburos offshore o reclamar la transformación de la matriz energética hacia las energías limpias. Debemos cuestionar y transformar la sociedad capitalista petróleo dependiente, basada en la explotación de la naturaleza y de las personas, en la sobre producción y el consumo alienado. Debemos comprometernos con la resistencia que se viene llevando adelante en todos los territorios, a lo largo y ancho del país, donde las comunidades, organizadas y decididas, damos pelea a sus planes de explotación y muerte.
Debemos detener al extractivismo en todas sus expresiones, seguir fortaleciendo las luchas contra el agronegocio y las megafactorias porcinas, la megamineria y el fracking, porque envenenan el agua, el aire y la tierra, destruyen los ecosistemas y nos enferman.
El capitalismo necesita seguir extrayendo materias primas de la naturaleza para mantenerse en funcionamiento. Si la extracción se frena, también se frena el hiperconsumo, motor de la economía actual, concentrada en pocas manos, con grandes monopolios corporativos que nos someten.
El sistema capitalista nos ha desconectado de nuestro entorno natural, y nos arrastra a una vida artificial, vacía y alejada de los saberes ancestrales y la conciencia colectiva. Llamamos a la reflexión crítica y profunda de nuestra forma de vida bajo este sistema, y a la búsqueda en conjunto de soluciones que beneficien a los ecosistemas y las comunidades.
POR ESO NOS MANIFESTAMOS CONTRA:
• El avance de la explotación petrolera offshore en nuestra costa
• El Proyecto de Ley de promoción de inversiones hidrocarburiferas, presentado recientemente por el Estado Nacional
• El avance del extractivismo sobre nuestrxs cuerpxs y territorios.
PETROLERAS EN EL MAR…. NO PASARÁN!!!!!
LOS TERRITORIOS COSTEROS NO SOMOS ZONAS DE SACRIFICIO!!!
QUEREMOS EL PETROLEO EN EL SUBSUELO, Y EN EL MAR LA VIDA!!!!!
SOMOS LA OLA DE UN TSUNAMI QUE SE AGIGANTA CONTRA EL AVANCE DE LAS PETROLERAS EN EL MAR!!
Asamblea por un MAR LIBRE de petroleras
24S Huelga mundial por el clima
